TPV inteligente
Un punto de venta que entiende tu carta, tus mesas y tu ritmo. La comanda viaja sola de la mano del camarero a la partida que toca, sin pérdidas.
Del pase a la cuenta, sin fricciones.
Pedidos cantados a voces, tickets traspapelados, mesas que esperan de más. Cada error en el pase es un plato devuelto y un cliente que no vuelve.
Reservas en una libreta, turnos en un grupo de WhatsApp, el TPV por otro lado. Nada habla entre sí y todo depende de que alguien se acuerde.
Sabes lo que se vende, pero no por qué. Las decisiones se toman por intuición a las dos de la mañana, no con la información delante.
Un punto de venta que entiende tu carta, tus mesas y tu ritmo. La comanda viaja sola de la mano del camarero a la partida que toca, sin pérdidas.
Reservas, turnos, ocupación y aforo en un mismo plano. Sabes qué mesa entra, cuál sale y cuánto tarda, antes de que pase.
El trabajo repetitivo lo hace el sistema: informes, recordatorios, escandallos y avisos. Tú te quedas con las decisiones que importan.
Nos cuentas dónde duele en una conversación de cinco minutos. Sin formularios eternos.
Nos sentamos contigo —en tu local si hace falta— a entender cómo funciona tu casa.
Cruzamos tus datos y tus procesos para ver dónde se escapa el tiempo y el margen.
Montamos un sistema hecho a tu cocina, no a la de un manual. Y lo dejamos rodando.
errores de pedido entre sala y cocina
de facturación media por servicio
de la firma a tenerlo funcionando